No tengo ningún problema con los aviones, lo que me molesta de viajar son los aeropuertos.
Y no sólo porque para mí (como para todo el mundo) es pesado someterse a cola tras cola y control tras control, desvestirse y ser bombardeado por máquinas de rayos x de aun dudosa seguridad, sino porque además de eso tengo una increíble habilidad para perderme, tomar la ruta más larga, subirme al bus/tren equivocado, pagar por cosas que luego dan gratis y equivocarme de puerta de embarque (normalmente por otra que tiene un vuelo sospechosamente parecido al mío de manera que no me doy cuenta hasta el último momento).
Tomemos hoy como ejemplo. Llego al mostrador de US Airways y encuentro esas máquinas automatizadas de check-in que a mí nunca me han funcionado. No sé por qué pero nunca reconocen mi pasaporte o encuentran mi reserva, por lo que siempre termino haciendo el check-in de la manera tradicional con una persona en el counter. Pero esta vez la persona del counter me dijo que no, que tenía que hacerlo con la máquina.
Así que pasé mi pasaporte y nada. Probé tipeando el número, nada. Una familia de 5 con 70 maletas se puso detrás mío, nada de presión. Ok, pues entonces vamos por el apellido. No es reconocido. Número de reserva, no existe. Miré al tipo del counter con cara de “Te lo dije”. El me miró con cara de “Ni se te ocurra acercarte”.
Para estas alturas ya tenía unas 10 personas detrás de mí, todas con cara de pocos amigos y seguro renegando de la gente estúpida en los aeropuertos que les hace perder tiempo.
GoTo 10, hice todo de nuevo. Nada. Estaba sudando, molesto, arrochado por no poder hacer algo que el tipo que estaba detrás, cuyo IQ seguro tenía con las justas dos dígitos, iba a hacer en segundos.
El del counter al ver que la gente ya se ponía muy impaciente no tuvo otra que acercarse a ayudarme. “No funciona esta tontería!” le dije “No es posible que en US Airways no tengan otra forma de hacer check-in!”.
“Señor” me dijo él viendo mi reserva “lo que sucede es que su vuelo es con United”.
Y claro, lo dijo en voz alta, para que toda la cola escuche. En ese momento estoy seguro que todos dijeron el equivalente gringo al “Imbecil!” de Melcochita en su cabeza. No me quedaba forma de salvar mi honor, sólo podía retirarme rápido.
Odio los aeropuertos.
-
lavona-oshman reblogged this from metaverso