Esta reflexión la tuve ayer luego de pasar un rato conversando con unos amigos de Microsoft mientras esperábamos que la gente de Oh, Diosas! nos haga una entrevista sobre regalos navideños tecnólogicos. (By the way, el jueves 13 salgo en la tele en ese programa… no se burlen).
Yo les comentaba que en Microsoft hay tres divisiones que están haciendo muy bien las cosas en estos días: Los chicos de Live, los de X-Box y los de Zune (a pesar de todo). De paso me quejé por la falta de soporte para X-Box Live en Perú =P. Anyway, el tema era por qué no estaba incluído Vista en esa lista… Y es que si bien yo vengo usando ese OS hace meses y me gusta mucho, es imposible ignorar la serie de comentarios negativos que recibe mundialmente.
Si me preguntan sobre Vista yo siempre digo que el nuevo OS hace muchas cosas muy bien pero que las pocas que hace mal pueden ser frustrantes. Y no me refiero a soporte para hardware, bien frescos serían los usuarios de un Linux o un MacOS para quejarse de eso. Pero claro, si estabas acostumbrado a que algo funcione con XP y ahora ya no lo hace, se entiende la molestia.
Creo que la cosa va más allá. En el caso de Vista, Microsoft es víctima de su propio éxito. Me explico: Windows 2000 y XP son tan populares que la gente los conoce de arriba a abajo y está acostumbrada a usarlos. Así que de pronto llega Vista y trae cosas muy buenas como la cajita de búsqueda en el menú de inicio (que es lo máximo)… pero nadie se entera que existe, ni la usa regularmente. ¿Por qué? Porque todos están acostumbrados a dar click a inicio, click a programas y click en lo que quieren.
Y es que la gran mayoría de cosas nuevas chéveres no son usadas porque nadie le explica a uno cómo funcionan o incluso que existen. Y más bien cuando uno intenta hacer las cosas que hacía siempre se encuentra conque ya no funcionan igual y llegan las frustraciones. Puede que ahora funcionen mejor, pero no importa.
Cuando uno migra a MacOS X o Ubuntu sabe que va a tener que aprender a hacer las cosas de nuevo. Entonces quiere hacer algo, no funciona, investiga, descubre y dice “¡Ajá! Qué loco… Esto se hace diferente pero ya entiendo por qué”. Y luego se acostumbra y le parece lo máximo y se queja porque Windows no lo hace así. Pero cuando uno migra de un XP a un Vista no está esperando aprender a hacer las cosas de otra manera y es ahí donde los cambios saltan… a la Vista.
No tengo la respuesta final a este tema, sólo puedo decir que una vez que se acepta que el OS es diferente al que se tenía antes uno descubre que la experiencia es muy buena. Y yo sí quiero un OS que le saque el jugo a los recursos de mi equipo, no me he comprado un maquinón para que la interface se vea como 1995. Vamos a ver qué pasa…