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Budismo y redes sociales

Digamos que quieres diseñar una organismo, como el ser humano, con una serie de instrucciones sencillas que lo ayuden a una meta final: Garantizar que los genes persistan en las siguientes generaciones. Si lo resumimos a tres reglas, estas podrían ser:

  1. Lograr un objetivo que ayude a la meta debe generar placer
  2. El placer debe ser efímero, para que el organismo lo busque nuevamente
  3. Se le debe dar más peso a la primera regla (placer inmediato) versus la segunda regla (saber que será efímero) cuando se tomen decisiones

Los científicos llaman a esto el efecto de la dopamina y la forma en que el cerebro ha evolucionado. El budismo lo llama la condición humana. En ambos casos se trata de una vida de insatisfacción buscando el siguiente “rush” e ignorando el que los beneficios serán mínimos. Y para aprovecharse de esta condición, las empresas de redes sociales invierten en las mentes más hábiles del mundo para que diseñen sistemas de recompensa que enganchen a las personas para lograr la mayor utilización posible de sus aplicaciones. Y al mismo estilo de las tabacaleras hace años, negarlo todo.

Las técnicas budistas, tal cual se venden en occidente, son una versión resumida y empaquetada que se enfoca solamente en obejtivos de corto plazo como superación personal y reducción del stress. Meditación en cómodos paquetes. Pero la verdadera filosofía budista realiza un diagnóstico completo de lo que enfrenta el ser humano y ofrece una prescripción para aliviar esos problemas a largo plazo.

Mindfulness es solo la famosa punta del iceberg, hay mucho que aprender de esta filosofía milenaria que no solo ha superado el paso del tiempo sino que es compatible con cualquiera que sea la religión que uno profese, pues no exige exclusividad y no pretende ser dogmática. Lo dijo el Dalai Lama: “No uses lo que aprendas de budismo para ser un mejor budista, úsalo para ser mejor en lo que ya eres”.

Y nunca más necesario que en esta época de redes sociales que buscan secuestrar la psicología humana para su beneficio.